Un mes después de declarar en la causa que se originó con la denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman, el juez Claudio Bonadio procesó a la ex presidenta Cristina Kirchner con prisión preventiva. La acusa de «traición a la patria» y «encubrimiento agravado» por el Memorándum con Irán vinculado al atentado a la AMIA.


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Un mes después de declarar en la causa que se originó con la denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman, el juez Claudio Bonadio procesó a la ex presidenta Cristina Kirchner con prisión preventiva. La acusa de «traición a la patria» y «encubrimiento agravado» por el Memorándum con Irán vinculado al atentado a la AMIA.

Como Cristina es senadora, el magistrado pidió su desafuero para poder detenerla. El caso pasa ahora a manos del Senado, donde de todos modos no estarían los votos para avanzar. Al menos hasta marzo.

La noticia se conoce cuando ya están detenidos otros acusados de la causa: el ex secretario Carlos Zannini, el ex piquetero Luis D’Elía y el dirigente de origen libanés «Yussuf Khalil. El ex líder de Quebracho Fernando Esteche se entregaría cerca del mediodía. Bonadio también procesó al ex canciller Héctor Timerman.

A pocos días de jurar como legisladora nacional, el juez la procesó acusada de montar un «plan criminal orquestado» junto al ex canciller Héctor Timerman, diseñado para «dotar de impunidad» a los ciudadanos iraníes que tenían captura internacional pedida a Interpol por el atentado a la AMIA, pidió además su desafuero y detención.

La decisión consta en un dictamen de 365 páginas. Allí también se dispone el embargo de Cristina por 50 millones de pesos.​

La ex presidenta sumó así su cuarto procesamiento en la justicia federal a horas de la detención de uno de los hombres más importantes del kirchnerismo: Carlos Zannini.

La ex presidenta y los ex funcionarios de su gobierno fueron acusados por el fiscal Gerardo Pollicita el 7 de septiembre, de «encubrimiento agravado» por tratarse el atentado a la AMIA de un delito declarado de lesa humanidad y debido a que por su rol de funcionarios públicos, generaron «un impedimento o estorbo de un acto funcional e incumplimiento a los deberes de funcionario público».

El «plan criminal» según la Justicia, estuvo «destinado a brindar ayuda para dotar de impunidad a los acusados de nacionalidad iraní» imputados por el atentado a la sede local de la AMIA. Este «encubrimiento» les permitió «eludir la investigación penal y sustraerse de la acción de la justicia argentina, en desmedro de los intereses de las víctimas y el real esclarecimiento del atentado».

Para la Justicia la principal responsabilidad del «accionar criminal denunciado» recae sobre Cristina Kirchner, pero alcanza a sus principales funcionarios de entonces: Zannini, Parrilli, la ex Procuradora del Tesoro Abbona, Timerman, Juan Mena y Andrés, Larroque, entre otros.

Pero además, este «plan denunciado» contó con «canales paralelos de comunicación y negociación, no oficiales», como «vías concretas, eficientes y confiables para avanzar con el objetivo criminal planeado».

En esta instancia, se incluyó a «un grupo de individuos estrechamente vinculado con funcionarios y ex funcionarios de los gobiernos involucrados», que desde la informalidad, «contribuyeron estratégica y sustancialmente con las acciones necesarias para la concreción del plan»:

Luis D´Elía, Fernando Esteche, Ramón Bogado, Héctor Yrimia y Jorge Khalil. Todos ellos ya declararon. 

En este contexto, el juez Bonadio los encontró responsables del delito de encubrimiento y los procesó. Representa para la ex Presidenta su cuarto procesamiento en la justicia federal, donde ya está procesada por asociación ilícita, lavado de dinero, negociaciones incompatibles y defraudación al Estado.

 


Redacción CiudadColorada.com | Clarin







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