Los manifestantes se movilizan hacia las principales avenidas del norte y centro de Quito (capital) con el objetivo de que el Ejecutivo reconozca la difícil situación económica y política que atraviesa el país e implemente medidas para la solución de las problemáticas.


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Miles de ecuatorianos representados en organizaciones sociales, políticas e independientes continúan las movilizaciones tras cumplirse este miércoles la décima jornada del Paro Nacional para exigir al Gobierno cumplir con la deuda social que tiene el país.

Los manifestantes se movilizan hacia las principales avenidas del norte y centro de Quito (capital) con el objetivo de que el Ejecutivo reconozca la difícil situación económica y política que atraviesa el país e implemente medidas para la solución de las problemáticas.

Las protestas pacíficas han tenido lugar en diversos territorios de la nación ecuatoriana, en donde la policía han estado reprimiendo a los manifestantes con gases lacrimógenos, disparos, bombas y cartuchos. La Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana publicó desde sus redes sociales que accedieron “a la tomografía realizada al comunero Kichwa fallecido la noche de ayer donde se identifica la bomba lacrimógena incrustada en el cráneo”.

De igual manera, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) reafirmó su voluntad de establecer un diálogo con el presidente Guillermo Lasso, “durante un año de Gobierno hemos hecho llegar oficialmente a Carondelet nuestras legítimas demandas, incluso acudimos toda la estructura dirigencial a un “llamado al diálogo” que fue público, pero recibimos como respuesta engaños, burla, menoscabo, deslegitimación y una narrativa racista y colonial que se ha instalado en los medios de comunicación con nexos gubernamentales”.

Por otra parte, el colectivo ecuatoriano enunció las diversas problemáticas de las cuales Lasso no se ha responsabilizado, entre ellas la falta de medicinas, la falta de infraestructura educativa, el desempleo y la precarización laboral, el alto costo de la vida, el precio de los combustibles, el extractivismo, la inseguridad, entre otros.

La propuesta de la Conaie para establecer un diálogo se centra en el «cese inmediato de las acciones de represión y criminalización; la derogatoria del estado de excepción y garantías de no imponer nuevos decretos en el marco del actual Paro Nacional; cese al ataque y respeto de las zonas de resguardo humanitario; que toda la agenda sea puesta en la mesa y no existan puntos “inviables” para el gobierno, sino esfuerzos para atender el clamor ciudadano».

“El problema es estructural, siempre hemos tenido apertura al diálogo, pero no para burlas. Luego de un año de diálogo sin respuestas no estamos para intermediación, invitamos a las organizaciones a que instalen veedurías y sean garantes de un nuevo proceso con resultados”, señaló el líder de la Conaie, Leonidas Iza.








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